Usuario
Quién abre la app, por qué vuelve y qué permisos tiene. Un cliente, un empleado y un administrador no ven lo mismo.
Una buena idea no basta para estimar una app. Hacen falta usuarios, acciones, datos, reglas y un primer resultado verificable. Esta lista ayuda a preparar la conversación.
Quién abre la app, por qué vuelve y qué permisos tiene. Un cliente, un empleado y un administrador no ven lo mismo.
Describe el recorrido principal con verbos: busca, elige, reserva, paga, recibe confirmación. Las funciones secundarias vienen después.
Define de dónde proceden la disponibilidad, los precios, las cuentas y los contenidos, y quién puede corregirlos.
El flujo debe contemplar cancelaciones, pagos fallidos, falta de conexión, datos incompletos y solicitudes que no cumplan las reglas.
Permite probar la navegación y las prioridades antes de conectar bases de datos, pagos o notificaciones.
Una aplicación web puede ser suficiente si no se necesitan funciones nativas específicas. Publicar en las tiendas añade cuentas, revisiones y gestión de versiones.
Cada conexión depende de las API, los permisos, los costes y los límites del proveedor. La compatibilidad debe comprobarse en el servicio real.
La asistencia, las actualizaciones de los sistemas operativos, la supervisión y la gestión de contenidos requieren responsabilidades y presupuesto propios.
Tipo de negocio, usuarios, acción principal, herramientas que ya utilizas, datos disponibles, posibles integraciones, plataformas deseadas, fecha importante y presupuesto orientativo. No envíes contraseñas, documentos confidenciales ni datos personales en el primer mensaje.
Cuéntanos tu actividad, tu objetivo y las herramientas actuales. La primera respuesta sirve para entender qué información falta y qué camino tiene sentido valorar.